Reflexión
26/3/2021

Somos portavoz del turismo comunitario

¿Alguna vez te has preguntado como el turismo comunitario ha llegado a diferentes latitudes del mundo y especialmente cómo ha viajado a través de toda Latinoamérica?

Yo Creo que hay algo que lo ha hecho posible: la humanidad sin fronteras, los mensajeros del turismo consciente que aman la tierra, que aman a sus hermanos, que aman la vida.

En este camino, somos muchos los que nos vamos entrelazando, los que compartimos ese ideal para no morir y para no olvidar. Pues como dice Sara Curruchich, somos historia, lienzo y canción de nuestros pueblos y de ese lugar que tanto nos ha cambiado o nos hizo volver a ser nosotros.

Somos el estudiante que quiere un cambio, que cultiva su mente para no olvidar, que no quiere dejar su presente en manos de otra voluntad, que quiere volver a casa y dejarlo en su pueblo.

Somos el maestro que deja puentes, distancias y fronteras para llevar las comunidades a sus alumnos, y así contarles ese viaje cuando joven, o la historia del curandero del pueblo que hace mucho visitó.

Somos el emprendedor con propósito, que quiere que los pueblos vecinos a la cordillera - y otros más cercanos a Tierra del Fuego - no se queden solo en el "hubiera", en ese viaje lejano, sino en ese momento en medio de historias mapuches, quechuas, aimaras...

Somos las redes de los sueños, que se unen, que van dibujando el camino y que se reúnen para fortalecerse, para enseñarse, para acompañarse...

Somos el guía y el líder comunitario que dice que su tierra NO se vende, que mira su realidad de frente y que abraza sus raíces para mostrarlas a quien llega de lejos, y también a los niños del pueblo.

Somos todos los que creemos en una nueva forma de reconectar, de comunicar y de seguir.

Somos los que creemos que la esencia del turismo comunitario es caminar juntos.

Somos los que trabajamos mano a mano y voz a voz.

Somos ese puente para que volteen a ver las raíces que se nos han olvidado.

Somos un movimiento que está haciendo ruido, que está aprendiendo y desaprendiendo de forma constante, pero que se mantiene firme hacia adelante.

Somos un recordatorio para ser más humanos, más conscientes y más abiertos para colaborar.

Así es como viaja esta nueva forma de gestionarnos, de reunirnos, de acompañarnos y de conectarnos.

Así es como el turismo comunitario para nosotros es una herramienta de transformación social.

¿Te sumas a este viaje sin boleto de vuelta? Ven a compartir a La Komunidad.

Checa nuestros otros artículos: